miércoles, junio 21, 2006
Preguntas y respuestas
El evento aquel que os decía era el I Encuentro de Edublogs organizado por la peña de Aulablog... Un montón de blogoprofesores cachondos que se han decidido a darle vidilla a esto de los blogs en su terreno.
Siguiendo con el hilo de mi anterior reflexión, que intentaba torpemente desarrollar el título del panel donde me habían 'endiñao', me proponían ahora una serie de preguntas para desarrollar mi (nuestra) intervención en Burgos. Y para continuar con el ejercicio, intento aquí proponer una serie de respuestas a partir de mi pobre experiencia, alguna (des)motivación del gremio y unas ideas de más alcance.
¿Cómo afecta al papel, a las funciones del profesor/a este nuevo entorno tecnológico?
El Nuevo Entorno Tecnosocial (NET) redefine por completo las relaciones entre los distintos actores que se habían dado cita hasta ahora en el escenario educativo; tradicionalmente esas relaciones se habían definido asimétricamente entre profesor y estudiante, ya sea de forma absoluta desde la óptica conductista, o relativizadas desde el constructivismo más clásico en el que se supone apoyada la penúltima reforma legislativa. Esas relaciones y por tanto la dinámica que se genera, cambian radicalmente desde el momento en que consideramos el entorno de aprendizaje de una persona como un entorno personal y socialmente definido en términos de las distintas redes de contactos que mantiene esa persona y que gestiona a lo largo de su vida.
El papel del profesor-facilitador que asesora y apoya al "aprendiz" en un proceso de aprendizaje autodirigido reiterativo que se extenderá a lo largo de la vida de áquel está, para empezar, en contra de la concepción institucionalmente aceptada del profesor y que, al final, es la que da forma a la instrumentación laboral de su trabajo como puesto funcionarial y vitalicio.
El facilitador que aportará valor será aquel que pueda ofrecer una red valiosa de contactos y experiencias al aprendiz que requiera sus servicios.
¿Cómo deberíamos formarnos?
Escuchando a los estudiantes y aprendiendo de ellos... Sí, eso es muy fácil decirlo. Efectivamente; y además es así de fácil hacerlo.
¿Qué conocimientos son realmente necesarios?
Los psico-pedagógicos; la tecnología seguirá siendo un medio... Pero la infotecnología debe considerarse como parte del modelo social, puesto que así lo hemos decidido al comprometernos, casi de forma global, con la construcción de una sociedad de la información efectiva.
¿Qué modelo de formación?
El que pretendemos para nuestros estudiantes. Es evidente que se deben tomar medidas urgentes a corto plazo para cubrir deficiencias en cuanto al uso práctico de tecnologías que han aparecido mientras nos ocupábamos de pelear contra unos planteamientos políticos miopes.
¿Es posible crear una escuela en la que, además de enseñar, también aprendamos?
No sólo es posible, sino que ya existe... Es la propia vida de cada uno. El concepto de aula acabará cambiando radicalmente, con la virtualización de los entornos de aprendizaje, con la extensión análogo digital del mundo físico, con la adición de metainformación por parte del propio usuario que proporcione el contexto de un contenido que ya hoy se crea y se consume colectivamente.
Ese concepto de aula extendida, así como el papel del tradicional profesor devenido en facilitador y miembro de la red social del aprendiz, van a definir nuevos entornos de aprendizaje contextualizado donde, tal como afirmaba Hanks se pueda considerar que el aprendizaje es "una forma de estar en el mundo social y no una manera de conocerlo", tal como se había aceptado tradicionalmente.
¿Es posible el contagio de la TICmanía?
Sí, es posible; pero no creo que sea útil posición dogmática alguna, es decir, tanto la tecnofobia como la tecnofilia son perniciosas... Evidentemente, la estimulación de ciertas conductas tecnófilas dentro de una comunidad, como es el caso de la formada por el profesorado de una institución de educación secundaria, pueden resultar de utilidad en una estrategia de gestión del cambio pero, al final no creo que sea esa la mejor medida.
¿Cómo podemos convencer o motivar a nuestro entorno?
En un entorno funcionarial resulta muy difícil encontrar los incentivos adecuados. Eliminado, de hecho, el incentivo económico y asegurado el carácter vitalicio del empleo, lo único que queda es la ética profesional de cada uno y la propia educación del docente.
¿Sería posible diseñar una estrategia?
Sí, es posible; sin embargo su implementación efectiva, que debería partir del nivel político resulta compleja. El cambio contínuo en la aproximación política a la ordenación docente en secundaria hace que sea muy difícil aplicar planteamiento estratégico alguno ¿Cómo definir una estrategia cuando el largo plazo está fijado de facto en el periodo de cuatro años que define las legislaturas?
En una situación como ésta, tiene más sentido si cabe plantearnos un proceso estratégico ajustado al cambio generacional que acompaña la llegada de los nativos digitales a las aulas, con sus propias rutinas y patrones de socialización en la Red. Esto debería poderse combinar con una estrategia consciente de aproximación a la Universidad que necesitará de un planteamiento similar en las instituciones de educación superior que, a fecha de hoy, es claramente minoritario.
¿Qué escenario de integración de las TIC es posible?
La integración de las infotecnologías en las instituciones educativas debería ser un aspecto más de la coevolución sociedad-tecnología. Eso significa que la introducción de las mismas en la formación de los docentes ha de hacerse desde un enfoque transdisciplinar, como un saber "horizontal" que se integre en los esquemas formativos que se decida implantar. Es posible que a corto plazo resulte más eficaz, e incluso eficiente, "verticalizar" el conocimiento teórico/práctico de las infotecnologías aplicadas a la educación y el aprendizaje; pero, a largo plazo, el único escenario de integración - insisto, de integración - debe contemplar a los medios tecnológicos como eso, medios, que acabarán permeando la práctica docente desde todos los ámbitos. Este planteamiento no debe excluir instrumentaciones alternativas o intermedias que ayuden en el periodo de adaptación inevitable al que nos enfrentamos.
¿Podríamos hablar de un modelo deseable?
El modelo deseable es la Sociedad del Conocimiento. Es diferente de la Sociedad de la Información y desde luego no tiene nada que ver con eso que llaman Sociedad de la Información y el Conocimiento, y que institucionalmente al menos, se supone que disfrutamos.... La primera debe fundamentarse en una integración efectiva de la era de la información como pilar en la construcción de una nueva sociedad, que debería ser capaz de aspirar a un estadio nuevo, sostenible, apoyado en la creación colectiva y que pueda implantarse en un escenario de abundancia en el que conceptos tan familiares como el de la democracia, podrían no tener siquiera sentido práctico.
Siguiendo con el hilo de mi anterior reflexión, que intentaba torpemente desarrollar el título del panel donde me habían 'endiñao', me proponían ahora una serie de preguntas para desarrollar mi (nuestra) intervención en Burgos. Y para continuar con el ejercicio, intento aquí proponer una serie de respuestas a partir de mi pobre experiencia, alguna (des)motivación del gremio y unas ideas de más alcance.
¿Cómo afecta al papel, a las funciones del profesor/a este nuevo entorno tecnológico?
El Nuevo Entorno Tecnosocial (NET) redefine por completo las relaciones entre los distintos actores que se habían dado cita hasta ahora en el escenario educativo; tradicionalmente esas relaciones se habían definido asimétricamente entre profesor y estudiante, ya sea de forma absoluta desde la óptica conductista, o relativizadas desde el constructivismo más clásico en el que se supone apoyada la penúltima reforma legislativa. Esas relaciones y por tanto la dinámica que se genera, cambian radicalmente desde el momento en que consideramos el entorno de aprendizaje de una persona como un entorno personal y socialmente definido en términos de las distintas redes de contactos que mantiene esa persona y que gestiona a lo largo de su vida.
El papel del profesor-facilitador que asesora y apoya al "aprendiz" en un proceso de aprendizaje autodirigido reiterativo que se extenderá a lo largo de la vida de áquel está, para empezar, en contra de la concepción institucionalmente aceptada del profesor y que, al final, es la que da forma a la instrumentación laboral de su trabajo como puesto funcionarial y vitalicio.
El facilitador que aportará valor será aquel que pueda ofrecer una red valiosa de contactos y experiencias al aprendiz que requiera sus servicios.
¿Cómo deberíamos formarnos?
Escuchando a los estudiantes y aprendiendo de ellos... Sí, eso es muy fácil decirlo. Efectivamente; y además es así de fácil hacerlo.
¿Qué conocimientos son realmente necesarios?
Los psico-pedagógicos; la tecnología seguirá siendo un medio... Pero la infotecnología debe considerarse como parte del modelo social, puesto que así lo hemos decidido al comprometernos, casi de forma global, con la construcción de una sociedad de la información efectiva.
¿Qué modelo de formación?
El que pretendemos para nuestros estudiantes. Es evidente que se deben tomar medidas urgentes a corto plazo para cubrir deficiencias en cuanto al uso práctico de tecnologías que han aparecido mientras nos ocupábamos de pelear contra unos planteamientos políticos miopes.
¿Es posible crear una escuela en la que, además de enseñar, también aprendamos?
No sólo es posible, sino que ya existe... Es la propia vida de cada uno. El concepto de aula acabará cambiando radicalmente, con la virtualización de los entornos de aprendizaje, con la extensión análogo digital del mundo físico, con la adición de metainformación por parte del propio usuario que proporcione el contexto de un contenido que ya hoy se crea y se consume colectivamente.
Ese concepto de aula extendida, así como el papel del tradicional profesor devenido en facilitador y miembro de la red social del aprendiz, van a definir nuevos entornos de aprendizaje contextualizado donde, tal como afirmaba Hanks se pueda considerar que el aprendizaje es "una forma de estar en el mundo social y no una manera de conocerlo", tal como se había aceptado tradicionalmente.
¿Es posible el contagio de la TICmanía?
Sí, es posible; pero no creo que sea útil posición dogmática alguna, es decir, tanto la tecnofobia como la tecnofilia son perniciosas... Evidentemente, la estimulación de ciertas conductas tecnófilas dentro de una comunidad, como es el caso de la formada por el profesorado de una institución de educación secundaria, pueden resultar de utilidad en una estrategia de gestión del cambio pero, al final no creo que sea esa la mejor medida.
¿Cómo podemos convencer o motivar a nuestro entorno?
En un entorno funcionarial resulta muy difícil encontrar los incentivos adecuados. Eliminado, de hecho, el incentivo económico y asegurado el carácter vitalicio del empleo, lo único que queda es la ética profesional de cada uno y la propia educación del docente.
¿Sería posible diseñar una estrategia?
Sí, es posible; sin embargo su implementación efectiva, que debería partir del nivel político resulta compleja. El cambio contínuo en la aproximación política a la ordenación docente en secundaria hace que sea muy difícil aplicar planteamiento estratégico alguno ¿Cómo definir una estrategia cuando el largo plazo está fijado de facto en el periodo de cuatro años que define las legislaturas?
En una situación como ésta, tiene más sentido si cabe plantearnos un proceso estratégico ajustado al cambio generacional que acompaña la llegada de los nativos digitales a las aulas, con sus propias rutinas y patrones de socialización en la Red. Esto debería poderse combinar con una estrategia consciente de aproximación a la Universidad que necesitará de un planteamiento similar en las instituciones de educación superior que, a fecha de hoy, es claramente minoritario.
¿Qué escenario de integración de las TIC es posible?
La integración de las infotecnologías en las instituciones educativas debería ser un aspecto más de la coevolución sociedad-tecnología. Eso significa que la introducción de las mismas en la formación de los docentes ha de hacerse desde un enfoque transdisciplinar, como un saber "horizontal" que se integre en los esquemas formativos que se decida implantar. Es posible que a corto plazo resulte más eficaz, e incluso eficiente, "verticalizar" el conocimiento teórico/práctico de las infotecnologías aplicadas a la educación y el aprendizaje; pero, a largo plazo, el único escenario de integración - insisto, de integración - debe contemplar a los medios tecnológicos como eso, medios, que acabarán permeando la práctica docente desde todos los ámbitos. Este planteamiento no debe excluir instrumentaciones alternativas o intermedias que ayuden en el periodo de adaptación inevitable al que nos enfrentamos.
¿Podríamos hablar de un modelo deseable?
El modelo deseable es la Sociedad del Conocimiento. Es diferente de la Sociedad de la Información y desde luego no tiene nada que ver con eso que llaman Sociedad de la Información y el Conocimiento, y que institucionalmente al menos, se supone que disfrutamos.... La primera debe fundamentarse en una integración efectiva de la era de la información como pilar en la construcción de una nueva sociedad, que debería ser capaz de aspirar a un estadio nuevo, sostenible, apoyado en la creación colectiva y que pueda implantarse en un escenario de abundancia en el que conceptos tan familiares como el de la democracia, podrían no tener siquiera sentido práctico.
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